domingo, 16 de enero de 2011

Necesidad de ser amado y Autoestima

La principal necesidad y la más profunda que tenemos los seres humanos desde que somos concebidos es la de sentirnos amados, aceptados, estimados.

Sin embargo esa necesidad se satisface de 2 formas: una es ciertamente a través de la estima que los otros nos tienen, y la otra forma de satisfacción, que es básica e indispensable y generalmente la olvidamos, no la consideramos importante y hasta actuamos opuestamente a ella, es precisamente la autoestima, o amor propio.

Lo mas irónico es que mientras no sintamos el amor y estima propios, seguiremos sintiendo que no le importamos a nadie, que nos rechazan, nos sentiremos inadecuados, solos y con un enorme vacío que trataremos de llenar inútilmente con exceso de trabajo, de sexo, de éxito profesional, con riqueza económica, con comida, otra persona, drogas o alcohol, y así es como tenemos más probabilidad de caer en adicciones y co-dependencias.

Fuente: ALMAS

miércoles, 12 de enero de 2011

¿Tengo confianza en Dios o en mi mismo?

No es siempre que es posible caminar amparado por la seguridad.

Es feliz quien en la vida se apodera con todo lo que ella ofrece, y quien consigue percibir los hechos, las alegrías y en las decepciones realidades que acrecentá de una manera positiva al propio universo de compresión sobre la existencia. En algunas situaciones parece que la vida “nos pone una trampa”, cuando vemos nuestros sueños y todo lo que construimos desmoronar. Algunas situaciones nos pueden enseñar mucho, llevándonos a comprender la vida de una manera más autentica y acompañada por Dios.

Muchas veces, sentimos “ganas de morir” cuando algo que deseamos mucho nos quitan o no sucede; pero delante de algunas situaciones es necesario que el corazónhaga algunos preguntas, si de hecho, lo que soñábamos era mejor para nosotros.

Es difícil ver nuestros proyectos desmoronar, pero son momentos especiales para darnos cuenta si era verdaderamente los sueños de Dios para nosotros.

Dios sabe lo que es mejor para cada uno de nosotros, Él puede ver más allá de lo que conseguimos comprender, y cuando entregamos a Él las riendas de nuestra vida Su acción se hace real en todo y a través de todo, sacándonos de los caminos tortuosos y nos conduce por el camino correcto, incluso cuando no somos capaces de percibir.

A menudo, construimos nuestras historias y pautamos nuestras decisiones en nuestros ideales, protegiéndonos solo en nuestras convicciones personales, sin someter a Dios nuestras voluntades. Actuando así corremos el riesgo de vivir constantemente frustrado, porque confiamos en nuestras propias fuerzas y no en aquel que verdaderamente sabe de lo que precisamos.

Dios nos conoce mejor que nosotros mismo; Él sabe lo que realmente, de hecho, nos realiza en nuestra esencia.

El Cristianismo es un territorio donde la confianza se establece como una “necesidad”, porque no es siempre que es posible caminarcon el apoyo de la certezas que deseamos anclar en nuestra historias.

La certeza que necesitamos anclar en nuestros pasos es aquella que nace de la confianza con Dios que cuida de nosotros y que siempre tiene lo mejor para nosotros, incluso cuando todo parece oscuro.

Dios siempre esta actuando en la moldura y haciéndonos mejores. Es necesario que confiemos en Él y en su manera de actuar, y no sólo en nuestras fuerzas y convicciones.

Dios tiene lo mejor para nosotros, Él siempre tiene……Debemos confiar y permitir que Él conduzca todas las cosas, porque Él sabe lo que es el mejor.

Adriano Zandoná
Fuente: Canción Nueva

¿Andas ocupado? Dios es para ti

A veces pensamos que los que deciden acercarse a Dios o a la Iglesia son personas que no tienen que hacer…

* Cuando Dios llamó a Moisés, estaba ocupado con sus ovejas en el monte Horeb.

* Cuando llamó a Gedeon, estaba sacudiendo el trigo en una era.

* Cuando buscó a Saul, estaba buscando las asnas de su padre.

* Cuando llamó a Eliseo, estaba arando con doce yuntas de bueyes.

* Cuando llamó a David, estaba apacentando las ovejas de su padre.

* Cuando llamó a Nehemías, estaba sirviendo al rey.

* Cuando llamó a Amós, estaba pastoreando sus ovejas.

* Cuando llamó a Pedro y a Andrés, estaban echando las redes al mar.

* Cuando llamó a Juan y a Santiago, estaban aderezando sus redes.

* Cuando llamó a Mateo, estaba cobrando impuestos.

Ninguno, pues, estaba con los brazos desocupados…

Tú, ¿te consideras una persona muy ocupada?

Historia Urbana
Fuente: Canción Nueva

¿Hay oraciones no escuchadas?

¿Hay oraciones no escuchadas?

Hemos rezado, hemos suplicado, hemos invocado la ayuda de Dios. Por un familiar, por un amigo, por la Iglesia, por el párroco, por los agonizantes, por la patria, por los enemigos, por los pobres, por el mundo entero.

También hemos pedido por las propias necesidades: para vencer un pecado que nos debilita, para limpiar el corazón de rencores profundos, para conseguir un empleo, para descubrir cuál sea la Voluntad de Dios en nuestra vida.

Escuchamos o leemos casos muy hermosos de oraciones acogidas por Dios. Un enfermo que se cura desde las súplicas de familiares y de amigos. Un pecador que se convierte antes de morir gracias a las oraciones de Santa Teresa del Niño Jesús y de otras almas buenas. Una victoria “política” a favor de la vida después de superar dificultades que parecían graníticas.

Pero otras veces, miles, millones de personas, sienten que sus peticiones no fueron escuchadas. No consiguen que Dios detenga una ley inicua que permitirá el aborto de miles de hijos. No logran que se supere una fuerte crisis ni que encuentren trabajo tantas personas necesitadas. No llevan a un matrimonio en conflicto a superar sus continuos choques. No alcanzan la salud de un hijo muy querido que muere ante las lágrimas de sus padres, familiares y amigos.

En el Antiguo Testamento encontramos varios relatos de oraciones “no escuchadas”. Uno nos presenta al pueblo de Israel antes de una batalla con los filisteos. Tras una primera derrota militar, Israel no sabía qué hacer. Decidieron traer al campamento el Arca de la Alianza. Los filisteos temieron, pero optaron por trabar batalla, y derrotaron a los judíos. Incluso el Arca fue capturada (cf. 1Sam 4,1-11).

Otro relato es el que nos presenta cómo el rey David suplica y ayuna por la vida del niño que ha tenido tras su adulterio con Betsabé. El hijo, tras varios días de enfermedad, muere, como si Dios no hubiera atendido las oraciones del famoso rey de Israel (cf. 2Sam 12,15-23).

El Nuevo Testamento ofrece numerosos relatos de oraciones escuchadas. Cristo actúa con el dedo de Dios, y con sus curaciones ymilagros atestigua la llegada del Mesías. Por eso, ante la pregunta de los enviados de Juan el Bautista que desean saber si es o no es el que tenía que llegar, Jesús responde: “Id y contad a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la Buena Nueva; ¡y dichoso aquel que no halle escándalo en mí!” (Lc 7,22-23).

Pero también leemos cómo la oración en el Huerto de los Olivos, en la que el Hijo pide al Padre que le libre del cáliz, parecería no haber sido escuchada (cf. Lc 22,40-46). Jesús experimenta así, en su Humanidad santa, lo que significa desear y pedir algo y no “conseguirlo”.

Entonces, ¿hay oraciones que no son escuchadas? ¿Es posible que Jesús nos haya enseñado que si pedimos, conseguiremos (cf. Lc 11,1-13), pero luego vemos que las cosas suceden de una manera muy distinta?

En la carta de Santiago encontramos una pista de respuesta: “Pedís y no recibís porque pedís mal, con la intención de malgastarlo en vuestras pasiones” (Sant 4,3). Esta respuesta, sin embargo, sirve para aquellas peticiones que nacen no de deseos buenos, sino de la avaricia, de la esclavitud de las pasiones. ¿Cómo puede escuchar Dios la oración de quien reza para ganar la lotería para vivir holgadamente y con todos sus caprichos satisfechos?

Pero hay muchos casos en los que pedimos cosas buenas. ¿Por qué una madre y un padre que rezan para que el hijo deje la droga no perciben ningún cambio aparente? ¿Por qué unos niños que rezan un día sí y otro también no logran que sus padres se reconcilien, y tienen que llorar amargamente porque un día se divorcian? ¿Por qué un político bueno y honesto reza por la paz para su patria y ve un día que la conquistan los ejércitos de un tirano opresor?

Las situaciones de “no escucha” ante peticiones buenas son muchísimas. El corazón puede sentir, entonces, una pena profunda, un desánimo intenso, ante el silencio aparente de un Dios que no defiende a los inocentes ni da el castigo adecuado a los culpables.

Hay momentos en los que preguntamos, como el salmista: “¿Se ha agotado para siempre su amor? / ¿Se acabó la Palabra para todas las edades? / ¿Se habrá olvidado Dios de ser clemente, / habrá cerrado de ira sus entrañas?” (Sal 77,9-11).

Sin embargo, el “silencio de Dios” que permite el avance aparente del mal en el mundo, ha sido ya superado por la gran respuesta de la Pascua. Si es verdad que Cristo pasó por la Cruz mientras su Padre guardaba silencio, también es verdad que por su obediencia Cristo fue escuchado y ha vencido a la muerte, al dolor, al mal, al pecado (cf. Heb 5,7-10).

Nos cuesta entrar en ese misterio de la oración “no escuchada”. Se trata de confiar hasta el heroísmo, cuando el dolor penetra en lo más hondo del alma porque vemos cómo el sufrimiento hiere nuestra vida o la vida de aquellos seres que más amamos.

En esas ocasiones necesitamos recordar que no hay lágrimas perdidas para el corazón del Padre que sabe lo que es mejor para cada uno de sus hijos. El momento del “silencio de Dios” se convierte, desde la gracia de Cristo, en el momento del sí del creyente que confía más allá de la prueba.

Entonces se produce un milagro quizá mayor que el de una curación muy deseada: el del alma que acepta la Voluntad del Padre y que repite, como Jesús, las palabras que decidieron la salvación del mundo: “no se haga mi voluntad, sino la tuya” (Lc 22,42).

Fernando Pascual LC
Fuente: Canción Nueva


lunes, 3 de enero de 2011

El Amor es un Triángulo

Sternberg, un psicólogo que se ha dedicado a la investigación sobre que es el amor, encontró que el amor puede ser entendido; como un triángulo dentro del cual cada; vértice representa; de estos; tres componentes: intimidad, pasión, y compromiso.

1. Intimidad
2. Pasión
3. Compromiso

Estos tres elementos son los componentes esenciales del amor.

INTIMIDAD: Se refiere a aquellos sentimientos dentro de una relación que promueven el acercamiento, el vínculo y la conexión.La intimidad incluye por lo menos siguientes elementos:
1. Deseo de promover el bienestar d e la persona amada.
2. Sentimiento de felicidad junto a la persona amada.
3. Gran respeto por el ser amado.
4. Capacidad de contar con la persona amada en momentos de necesidad.
5. Entendimiento mutuo con la persona amada.
6. Entrega de uno mismo y de sus posesiones a la persona amada. Se comparten ellos mismos.
7. Entrega de apoyo emocional a la persona amada.
8. Comunicación íntima con la persona amada.
9. Valoración de la persona amada. Se experimenta la intimidad cuando uno demuestra una cantidad suficiente de estos sentimientos. Las claves de la intimidad son: confianza, honestidad, respeto, compromiso, seguridad, generosidad, lealtad, reciprocidad, constancia, comprensión y aceptación.

La intimidad es un fundamento del amor, pero un fundamento que se desarrolla lentamente y que es difícil lograr ya que debe de existir un balance entre la intimidad y la autonomía.

PASIÓN: Es el estado intenso de deseo de unión con la otra persona. La pasión es en gran medida la expresión de deseos y necesidades, tales como necesidades de autoestima, entrega, pertenencia, sumisión y satisfacción sexual. La fuerza de estas necesidades varía; esencialmente según las personas, las situaciones y los tipos de relaciones amorosas.

En el amor, la pasión tiende a interactuar fuertemente con la intimidad y ambas suelen alimentarse entre sí. Estos dos componentes siempre interactúan de una manera o de otra en las relaciones íntimas.

DECISIÓN Y COMPROMISO: El componente decisión-compromiso del amor consiste en dos aspectos uno a corto plazo y el otro a largo plazo. El aspecto a corto plazo es decisión de amar a otra persona, mientras que el de largo plazo es el compromiso de mantener ese amor. Este componente puede resultar esencial para atravesar periodos difíciles y para volver a otros mejores. El componente decisión –compromiso interactúa con la intimidad y con la pasión.

Sin embargo aunque el amor y el compromiso están entrelazados, uno puede existir sin el otro.

Propiedadesde los componentes del amor:
Los tres componentes del amor tienen diferentes propiedades. Por ejemplo, la intimidad y el compromiso tienden a ser relativamente estables en relaciones próximas, mientras que la pasión tiende a ser relativamente inestable y puede fluctuar de forma imprevisible. La importancia; de cada uno de los tres componentes del amor varía, según, el promedio, de acuerdo a si una relación amorosa es de corta o de larga duración. En relaciones de corta duración, especialmente románticas, la pasión tiende a jugar un papel importante, mientras que la intimidad suele, jugar solo un papel moderado y la decisión; compromiso puede no jugar papel alguno. A modo de contraste en una relación de larga duración la intimidad y la decisión-compromiso desempeñan típicamente papeles importantes, mientras que la pasión juega un papel moderado y suele declinar con el paso del tiempo.

Los tres componentes del amor también difieren en su presencia en diferentes relaciones amorosas. La intimidad parece estar en el centro de muchas relaciones amorosas. La pasión tiende a ser limitada en ciertos tipos de relaciones amorosas, especialmente en las románticas; mientras que la decisión-compromiso puede ser altamente variable a lo largo de diferentes relaciones amorosas.

Esto quiere decir que para que podamos estar seguros de que hemos encontrado al amor de nuestra vida, necesitamos, tener un equilibrio entre intimidad, pasión y decisión/compromiso. Y no dejarnos llevar solamente por uno de ellos.

Fuente: Almas